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Él exigió a su esposa ser sepultado con toda su fortuna. Pero ella tuvo un plan diferente…

La historia nos ha dejado un montón de lindas parejas que dejaron huella por su hermosa relación y, probablemente, más de un consejo para saber llevar un romance digno de recordar por el mundo entero. Pero, al mismo tiempo, hay otras que dejan huella por aspectos completamente ajenos a los que veríamos en una ‘pareja perfecta‘.

Albert es, sin duda alguna, el ejemplo perfecto del tipo de esposos que nadie quiere.Es que, gracias a su trabajo, Albert logró obtener una gran fortuna que no sólo lo volvió millonario, sino también muy codicioso y avaro, llegando incluso a no querer compartir su riqueza con su esposa de varios años.

Su codicia era tanta que, tras enfermarse gravemente, sólo le pidió a su esposa, que prometiera una cosa: que, al morir, pusiera todo su dinero en el ataúd con él, para así llevarse el dinero a la otra vida
tumba





Finalmente, Albert murió y, el día de su funeral, su esposa apareció con una extraña caja en las manos.Su amiga le preguntó si de verdad pensaba enterrar la fortuna con el avaro hombre, pero ella insistió en que cumpliría la promesa que hizo.Justo antes de que cerraran el ataúd, pidió un momento para poner la caja dentro de él y explicó a su amiga la brillante idea que tuvo para cumplir su promesa.

Japón, como el resto de Asia, cuenta con una historia extremadamente fascinante. Llena de aspectos tan distintos a quienes vivimos en el lado occidental del planeta, que nos hace imposible pasar por alto la majestuosa creatividad de sus hombres y mujeres. Y esa misma imaginación se ve retratada en estos productos increíbles que sólo podrías encontrar en la nación del Sol naciente.

¿Te mueres por saber cuál fue su idea?… (yo también). Mira este video y descubre la genial ocurrencia.